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jueves, 19 de octubre de 2017

II taller de novela en el museo l'Íber

Este año 2017, a finales de octubre, continuamos con la segunda edición del taller de novela que tendré la suerte y el honor de impartir en l'Iber, en Valencia. Planificado como complementario del curso que Antonio Penadés lleva cada año, haremos hincapié en los aspectos prácticos, aprenderemos todos de todos y pasaremos buenos ratos. 




TALLER DE NOVELA
MUSEO L’ÍBER 2017
IMPARTIDO POR SEBASTIÁN ROA


Lugar de celebración: Sala de conferencias del Museo L’Iber. Caballeros, 22 - VALENCIA.
Fechas: Del 27 de octubre de 2017 al 9 de febrero de 2018 (once sesiones de dos horas).
Horario: Viernes por la tarde, de 18:00 a 20:00 h.
Precio del curso: 180 Euros (IVA incluido). Amigos del Museo l’Iber 10% de descuento. Se puede pagar en dos o tres plazos.

Profesor del taller: Sebastián Roa (roasebastian.blogspot.com). Autor de las novelas Casus Belli (Delibrum Tremens, 2007); El caballero del alba (Delibrum Tremens, 2008; Ediciones B, 2015) Venganza de sangre (Tropo 2009, con prólogo de José Luis Corral; Ediciones B, 2012), La loba de al-Ándalus (Ediciones B, 2012), El ejército de Dios (Ediciones B, 2015) y Las cadenas del destino (Ediciones B, 2016). Ha participado en varias antologías de relato y tiene en su haber diversos premios, tanto de novela como de relato.
roasebastian.blogspot.com
  
El profesor contará con la colaboración docente de:
Antonio Penadés (www.antoniopenades.es), historiador, periodista y abogado, autor de la novela El hombre de Esparta (Edhasa, Enalios), El declive de Atenas (Vol. 8 de la Bibloteca de Historia Universal de Historia National Geographic) y Tras las huellas de Heródoto (Almuzara). Coautor de Cinco miradas sobre la novela histórica.

Objetivo general: Adquisición de herramientas y método básicos para la escritura de una novela. El taller está esencialmente dedicado a quienes tengan intención de escribir y publicar una novela histórica o, secundariamente, de cualquier otro género.

Planteamiento base: Una novela precisa de ciertos contenidos mínimos para aspirar a la publicación y a una recepción positiva por parte del público lector: tema interesante, trama sólida, personajes vívidos, diálogos consistentes, descripciones adecuadas, ritmo, estilo… El objetivo del taller es trasladar al asistente un método para plantear y desarrollar estos componentes, y para integrarlos en una obra de ficción que pueda publicarse y cumplir las expectativas del autor y de sus lectores.

Este taller de novela es complementario del curso literario que Antonio Penadés imparte en primavera en el Museo L’Iber; incide en los aspectos prácticos y en la especificidad de contenidos. A lo largo del curso se recomendarán algunos manuales que serán de utilidad para el alumno. También se propondrán breves ejercicios de diversas áreas (diseño de sinopsis, esquematización de trama, creación de personajes, descripción y diálogos, foco narrativo) que se comentarán en común y servirán para el desarrollo de las sesiones.

 DESARROLLO DEL TALLER POR SESIONES

  
Sesión 1, viernes 27/10/17:
Tema: Presentación. Objetivos y método. Concepto y vigencia de la novela histórica. Diseñando la ficción I: el anacronismo

Sesión 2, viernes 03/11/17:
Tema: Diseñando la ficción II: la verosimilitud.
Documentación: planificación y desarrollo del armazón histórico

Sesión 3, viernes 10/11/17:
Tema: Trama I

Sesión 4, viernes 24/11/17:
Tema: Personajes I

Sesión 5, viernes 01/12/17:
Tema: Trama y personajes II: paradigmas y héroes

Sesión 6, viernes 15/12/17:
Tema: Narrador. El enfoque y el estilo narrativo

Sesión 7, viernes 12/01/18:
Tema: Espacio y tiempo. Descripciones. Principios y finales

Sesión 8, viernes 19/01/18:
Tema: Diálogos. El canon editorial español

Sesión 9, viernes 26/01/18
Tema: Errores. Revisión.

Sesión 10, viernes 02/02/18:
Tema: El destino de la novela. Aspectos relacionados con la publicación

Sesión 11, viernes 09/02/18:
Tema: Escribir la historia, escribir la vida. Sesión impartida por Antonio Penadés. Conclusión del curso



INFORMACIÓN Y MATRÍCULAS:                                  
www.museoliber.org
C./ Caballeros nº 20 - 2ª. 46001 Valencia
Tfno.: 96 3918675 (Museo l’Íber) - info@museoliber.org




martes, 12 de septiembre de 2017

La batalla de Muret

Empezó a hablar el senescal catalán, Guillem Ramón de Montcada. Dio cifras que parecían en principio halagüeñas: más de dos mil jinetes —novecientos de ellos aragoneses y vasallos de Barcelona—, más casi diez mil peones por nuestra parte. Poco más de millar y medio de personas en total por la del adversario. La relación estaba clara. La superioridad era aplastante. El optimismo, extendido.
Fue ese maldito optimismo, apostaría mi alma , el que llevó al rey a hablar como lo hizo.
—No hay honor en esto. —Nos miró desde lo alto, pues era hombre de gran estatura—. No hemos venido aquí a rendir una plaza con lo mejor de la caballería de Aragón y Barcelona, que este es un trabajo que pueden hacer campesinos. Antes bien esperaremos a Montfort en campo abierto, y allí mediremos nuestras fuerzas como hacen los hombres de rancio linaje: a caballo.

Sebastián Roa, El caballero del alba.
 
    Esas palabras fueron las que Diego de Marcilla, amante de Teruel y protagonista de El caballero del alba, pudo haber oído en el consejo de guerra del once de septiembre de 1213. El día siguiente, hace hoy 804 años, se libraba junto a Muret una batalla decisiva, la que marcaría el declive de algo que tal vez no llegó nunca a ser más que un sueño: la gran Corona de Aragón, en la que se aspiraba a reunir el reino de Aragón, el condado de Barcelona y los estados occitanos bajo la casa de Aragón. Resulta tentador imaginar qué habría ocurrido de tener éxito este proyecto. No solo por lo que habría representado la expansión de la Corona hacia el norte, sino por lo que habría dejado de pasar en el Mediterráneo o en la costa levantina. Sea como fuere, el dato más importante, el que marcó definitivamente la historia aragonesa a partir de Muret, fue sin duda la muerte de Pedro II, el Católico. Con el rey de Aragón muerto sobre la campiña occitana, no solo se cerraron de un portazo los planes norteños: es que la Corona de Aragón (a la que nadie conocía aún así) entró en un periodo de debilidad y anarquía que frenó su impulso reconquistador y la acercó al abismo. La salida de esta crisis política permitió retomar las campañas expansivas y también definió su nuevo rumbo de cara al mar.

    Pero antes de eso, a finales de agosto de 1213, Pedro II reunió a sus tropas en Huesca, su ciudad natal, y se dispuso a viajar al norte, hacia el valle del Garona. ¿Por qué?

  Se ha dicho que la ambición de la cancillería parisina ocasionó la guerra contra los occitanos, aunque parece más lógico pensar que dicha guerra tuvo un carácter contingente. Sobre el condado de Toulouse y los estados adyacentes existía una triple ambición:

1. La francesa, naturalmente. Al igual que ocurría sobre el condado de Barcelona, el rey de Francia consideraba vigentes los derechos teóricos de supremacía heredados del reino franco. Situación que no cambiaría hasta el tratado de Corbeil.

2. La inglesa, en su vertiente aquitana, que a través de sus posesiones continentales había actuado siempre en función de sus intereses en la zona.

3. La ibérica en general. Los estados occitanos mantenían viva una relación directa con los del sur de los Pirineos, cordillera que, en la Plena Edad Media, distaba mucho de alzarse como frontera significativa. En el siglo XII, el conde de Toulouse, el señor de Montpellier y otros nobles occitanos habían acudido a rendir homenaje a Alfonso VII como imperator Hispaniae junto al conde de Barcelona y otros líderes ibéricos. El propio vizcondado de Narbona estaba familiarmente vinculado con una de las casas castellanas más importantes, la de los Lara; y el rey Alfonso I de Aragón, el Batallador, había llegado a recibir también el vasallaje de Toulouse. Pero era con el condado de Barcelona con el que se habían establecido lazos más estrechos, tanto por su historia común carolingia como, principalmente, a fuerza de enlaces matrimoniales y adquisición de derechos feudales.


    Pedro II, pues, no hacía más que seguir la política tradicional de la casa de Aragón y la de sus antepasados, tanto por la parte aragonesa como por la catalana. Pero su enemigo real no era Francia, aunque Felipe II Augusto se moviera entre bambalinas. El rey francés, en realidad, tenía puestos vista e interés en su frontera norte y, sobre todo, en el conflicto larvado contra Inglaterra y el Sacro Imperio. Conflicto que iba a dar lugar un año más tarde a la batalla de Bouvines, de una importancia mucho mayor para la historia francesa que la de Muret. 

    De este modo, frente a Pedro de Aragón se hallaba un conglomerado de señores norteños fanatizados, embarcados en una cruzada antiherética y refrendada nada menos que por el santo padre, Inocencio III. Y comandados por un exaltado y magnífico luchador normando: Simón de Montfort.

    En los preliminares y en el desarrollo de la batalla de Muret abunda la confusión entre historia y leyenda. Desde los planes despreciados del conde de Toulouse hasta los piadosos rezos de Simón de Montfort, pasando por la noche loca de Pedro II, el cambio de armas, la soberbia del rey de Aragón, la taimada táctica del flanqueo, el insufrible diffidamentum... Las trovas y las crónicas posteriores exageraron, ocultaron, transformaron... Lo cierto es que Pedro II se había mantenido pasivo mientras los ejércitos cruzados masacraban a sus vasallos y amigos desde 1209. Solo tras las Navas de Tolosa, con su recién estrenado prestigio de gran luchador, vencedor de los almohades y defensor de la Cristiandad, cobró coraje el rey para presentarse frente a Muret, emular a sus antepasados montañeses y jugárselo todo a una carta.

    Y perdió.

   Dice su hijo Jaime, en el Llibre dels Feits, que junto a Pedro II fue aniquilada la mesnada regia, el cuerpo personal del rey formado por nobles aragoneses a modo de guardia pretoriana. Antes de eso, la primera línea formada por occitanos y catalanes fue desbaratada y puesta en fuga por la carga suicida de Simón de Montfort. El propio Jaime I, que acusó a sus vasallos catalanes de desamparar al rey, dejó patente la antigua costumbre de los reyes de Aragón, muchos de los cuales habían muerto o resultado heridos en batalla:

    «Aqui mori nostre pare. Car aixi ho ha usat nostre liynatge totz temps, que en les batayles quels an feytes ne nós farem, de vençre o morir».

    Es cierto que existía esta mortal tradición. De entre los reyes de Aragón, Ramiro I, Sancho Ramírez, Alfonso I y Pedro II murieron en batalla o tras ella, a consecuencia de las heridas. Esta siniestra costumbre se extinguiría con el propio Pedro II en Muret. Aunque la arenga «vencer o morir» fue usada con fruición por sus sucesores, ninguno de ellos destacó en batalla campal, y esto incluye al propio Jaime I, por muy conquistador que fuera.

    Otro de los grandes cambios acarreados por Muret es, efectivamente, el de objetivo estratégico. A partir de Jaime I, la Corona de Aragón perdió interés en el norte, algo que, pese a los muchos ruegos occitanos, llegó a culminar con la vergonzosa renuncia de Corbeil en 1258. Desde años antes, la dinastía había olvidado ya esa «gran Corona de Aragón». Su vista estaba puesta en la proyectada conquista de Valencia (1238), empresa tradicional de la parte aragonesa, y en la de Mallorca (1229), de indiscutible cuño barcelonés. Aunque ese solo fue el principio de la expansión mediterránea.

    Pero esa es ya otra historia.
Para saber más:
Martín Alvira Cabrer. Muret, 1213

sábado, 18 de marzo de 2017

Escenarios de la Trilogía Almohade. Jaén

La ciudad de Jaén es otro escenario fundamental de toda la trilogía. Como posición esencial en el Alto Guadalquivir y por su dominio de las rutas a través de Sierra Morena, la ciudad fue un punto estratégico siempre objeto de temor y ambición, tanto por parte cristiana como almohade.

  


En La loba de al-Ándalus, Jaén constituye un de los principales objetivos de Ibn Hamusk, de la misma forma que su conquista había sido preocupación preferente de Alfonso VII, el Emperador. Una vez alcanzado su dominio, Hamusk abandona como título principal el del señorío de Segura para adoptar el de Jaén. Desde allí se convertirá en una preocupación constante para los invasores establecidos en Córdoba y en apoyo fundamental para los ataques mardanisíes a Sevilla, capital almohade en al-Ándalus.


Castillo de Santa Catalina, antigua alcazaba de Jaén

jueves, 9 de marzo de 2017

Escenarios de la Trilogía Almohade. Segura de la Sierra


En la provincia de Jaén, dominando la sierra, se alza el castillo de Segura. Este es el núcleo desde el que Ibn Hamusk, alias Mochico, expandió su poder local a mediados del siglo XII.



Abú Yaqub Ibrahim ibn Hamusk se había alzado contra el decadente poder almorávide en su fortaleza de Sócovos (Hisn Saqubus), para apoderarse después del Hisn Saqura, que ya en esa época constituía una posición de importancia vital en la zona. Parece probable que los Banú Hamusk fueran una dinastía noble andalusí que supo contemporizar durante el emirato almorávide. Como en otros casos, Los Banú Hamusk se las arreglaron para aprovechar el momento de debilidad africana y, con las alianzas precisas —tanto andalusíes como cristianas— alzarse en una de las llamadas Segundas Taifas. La única que, junto con la regida por Ibn Mardanish, pudo sobrevivir a los primeros envites almohades.

Segura de la Sierra y su castillo


Ibn Hamusk es un personaje crucial en La loba de al-Ándalus. Padre de Zobeyda y aliado del rey Lobo contra los almohades, su apoyo será vital para la expansión del Sharq al-Ándalus.

sábado, 4 de marzo de 2017

TERUEL Y SUS AMANTES, antología de relato dedicada a los Amantes de Teruel

Mira Editores acaba de publicar, con la colaboración de la Fundación Bodas de Isabel y del Ayuntamiento de Teruel, una antología de relato inspirada en la leyenda de Los amantes de Teruel.
Junto a varios autores y sus relatos de diferentes enfoques, participo con El profesional, una aleación de géneros histórico y policiaco. 


En El profesional, una dama turolense, Constanza de Marcilla, encarga al buscavidas Hunfredo el Royo que investigue las extrañas muertes de su hijo, Diego, y de la novia de este, Isabel. 

La antología fue idea de quien ha sido su flamante coordinador (y autor de uno de los relatos), Jesús Jambrina. Junto a él figuran autores como Jesús Maeso de la Torre, José Luis Corral, Álvaro Arbina, Lorenzo Silva, Carlos Polite, Roberto Malo, Luis Zueco, Carlos Aurensanz, Esteban Navarro, Toti Martínez de Lezea... 

Como curiosidad, a la antología nos unimos, por primera vez, casi todos los autores vivos que nos hemos servido de la ficción para narrar la leyenda de los Amantes. Y digo casi todos porque nos falta Magdalena Lasala, autora de la reciente El beso que no te di.

Ha sido un buen año para la leyenda.




LAS CADENAS DEL DESTINO en Libros de Arena, Radio 5 (RTVE)

Entrevista para el programa cultural de Radio 5 Libros de Arena.

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EL EJÉRCITO DE DIOS en Medium.com

La novela que se merece la Reconquista.

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LAS CADENAS DEL DESTINO en Istopia Historia, de Radio Iznájar

Entrevista para un monográfico sobre el Imperio Almohade para Istopia Historia.

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Entrevista a Lucía Luengo para XXSIGLOS

Una muy interesante entrevista de Lucía Luengo, encargada de la línea de Novela Histórica de Ediciones B, para David Yagüe, de XXSIGLOS.

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LAS CADENAS DEL DESTINO, entrevista para el blog QUE EL SUEÑO ME ALCANCE LEYENDO

Entrevista a cargo de Yolanda Rocha.

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LAS CADENAS DEL DESTINO en la revista TIEMPO

Entrevista de Hernando F. Calleja y caricatura a cargo de Luis Grañena.

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LAS CADENAS DEL DESTINO en Gurb.

Entrevista de Alicia García-Herrera para GURB.

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LA TRILOGÍA ALMOHADE en el Museo de la batalla de las Navas de Tolosa con XXSIGLOS

La visión de David Yagüe, de XXSIGLOS (20 minutos).

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LAS CADENAS DEL DESTINO en el Museo de la batalla de las Navas de Tolosa con Todo Literatura

Road Trip en el Museo de la batalla de las Navas de Tolosa. La visión de Todo Literatura.

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LA LOBA DE AL-ÁNDALUS en La página número trece

Sobre Zobeyda y sus chicas.

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Artículo para la revista EL OCTAVO SABIO

CONDENADOS A REPETIR LA HISTORIA es el título del artículo que escribí para El octavo sabio. En él analizo los paralelismos entre los fundadores del credo almohade y del DAESH

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LAS CADENAS DEL DESTINO en Salimos por el mundo, de RTVE

Entrevista para el programa de radio Salimos por el mundo, de RTVE.

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LAS CADENAS DEL DESTINO en El placer de la lectura

Entrevista con motivo de la publicación de Las cadenas del destino.

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LAS CADENAS DEL DESTINO en Todo Literatura

Entrevista con motivo de la publicación de la novela, que cierra la Trilogía Almohade.

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LAS CADENAS DEL DESTINO en Historia o Leyenda

Repaso a Las cadenas del destino.

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LAS CADENAS DEL DESTINO en Aragón Radio

Entrevista para La torre de Babel, programa cultural de Aragón Radio

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LAS CADENAS DEL DESTINO en XXSIGLOS (20minutos)

El artículo de David Yagüe para su blog XXSIGLOS

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LAS CADENAS DEL DESTINO en la web Jornadas de Novela Histórica de Granada

El cuestionario de las JNHG. Esta vez con Las cadenas del destino.

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domingo, 12 de febrero de 2017

¿Una novela más sobre las Navas de Tolosa?

No, no lo es. Aunque entiendo que se use la referencia, claro. Es una de las batallas más importantes… Qué va, directamente: es la batalla más importante de nuestra historia.


Pero Las cadenas del destino, a pesar de la confluencia de tramas en la batalla, no es una novela más sobre las Navas de Tolosa. Se han escrito novelas que desarrollan en esa época y que encuentran en la batalla un escenario fundamental, desde luego. Siempre me vienen a la cabeza Últimas pasiones del caballero Almafiera, de Eslava-Galán, y La cajita de lágrimas, de Irisarri. Y recientemente también ha salido a la luz un estupendo cómic de Cano de la Iglesia. Hay otras obras al respecto. Yo mismo usé el escenario en El caballero del alba, aunque con un enfoque muy diferente. Y supongo que han de venir muchas más.


Pero Las cadenas del destino forma parte de una trilogía temática que abarca mucho más, y eso solo desde el punto de vista histórico. Las Navas de Tolosa, al fin y al cabo, es otro capítulo —decisivo, eso sí— de un proceso político, religioso y social que abarcó más de medio siglo y que tiene mucho que ver con la supervivencia, el sacrificio, la ambición, el fanatismo y toda una colección de emociones y valores humanos que trascienden a la mera historieta bélica.


Tampoco es mi forma de enfocar la narrativa: no novelo batallas. Aunque me preocupo mucho de que las batallas brillen con luz propia en mis novelas. De hecho, cada uno de los tomos de esta trilogía orbita en torno a una gran batalla campal, con lo que ello significa en cuanto drama humano, pero también en cuanto a aspectos militares de tipo estratégico, táctico, técnico, logístico, etc. Los tuve muy en cuenta en La loba de al-Ándalus con la batalla de Fahs al-Yallab, a las puertas de Murcia. También en El ejército de Dios con Alarcos y, cómo no, en Las cadenas del destino con las Navas. Incluso con otros enfrentamientos bélicos importantes que recorren las páginas de la trilogía, como la lucha en torno a Almería en 1157, el motín granadino de 1162, el cerco de Cuenca en 1177 o el choque de Castrodeza en 1178, el asedio de Santarem en 1184, las batallas de Umra y al-Hamra en 1187, la conquista de Baleares a principios del siglo XIII o Ras-Tagra en 1205. Por nombrar algunas. Y todas ellas forman parte no solo de las tramas que recorren la trilogía, sino del rompecabezas histórico en el que cada hito, por importante que sea, necesita de las otras piezas para alcanzar el objetivo.

Así que no: no es solo una novela más sobre las Navas.